jueves, 28 de abril de 2016

Disidencia.

                                                                     

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La disidencia puede servir a un propósito útil. En el origen de todas las disidencias  se encuentra un núcleo de verdad. George Orwell militó en el seno de una ideología disidente en avanzado proceso de descomposición, el tiempo que estuvo en el POUM fueron suficientes para convertirse en un disidente de disidentes, aunque nunca dejó de ser un fabiano británico admirado por progres tan poco recomendables como Noam Chomsky.
            Cuando un núcleo ideológico dominante presiona empujando a los otros a límites y rigores fundamentalistas, se hace necesario afrontar el error luchando individualmente contra el pensamiento de grupo.
            El pensamiento grupal es el mayor peligro que tiene que afrontar el ser humano que se siente verdaderamente libre, estos surgen porque los grupos son a menudo muy similares en el fondo y los valores, y es el individuo más fuerte mentalmente el que conduce hábilmente al resto a comportamientos y conductas sectarias.
            Los grupos formados por mentes básicamente grupales, al principio de formarse suelen aplicar entre ellos un aparente sano respeto el uno por el otro. Debido a esto cuando se trata de tomar decisiones asamblearias surge un consenso unánime y cualquier evidencia de lo contrario se rechaza automáticamente incluso ridiculizando la propuesta, si existiese un miembro rezagado del grupo que dude públicamente del programa acordado es apartado y silenciado como sea.
           Los grupos que en sus comienzos fueron disidentes al legitimarse son asimilados por la "ortodoxia", el partido que triunfa terminará por cometer los mismos defectos y errores de aquellos a los que les montaban escraches, barricadas y disturbios y desligitimaban su posición en la historia.
          El disidente hoy en día no tiene la grandeza y valentía de los antiguos disidentes reformadores o herejes de nuestra historia. A los antiguos si algo les caracterizaba era el valor y el ánimo dispuesto para afrontar cualquier adversidad y peligro sus valores eran reales y auténticos. El hereje tenía como meta el regreso a los orígenes de la verdadera fe y transmitirla a los pobres humildes y sencillos porque ellos consideraban que los débiles eran los privilegiados de la Revelación. Los reformadores la mayoría de las veces buscaban todo lo contrario ya que para muchos el lema era -Cambiar todo para que todo siga igual-. Y los disidentes justificaban sus errores en la búsqueda del bienestar de la masa sencilla y fácilmente conformista del pueblo.
           En la actualidad aquellos que se llaman disidentes son espíritus grupales carentes de ninguna virtud, siempre van en grupo y el líder siempre está arropado por un puñado mixto de seguidores que le dan seguridad y ánimo.
          Para no alargarme más concluyo con lo que yo considero mi impresión de la realidad que vivimos. Ya nadie se queja de que los ideales planteados por la fantasía ya no se cumplirán, que estos gloriosos sueños están siendo destruidos por la realidad fría del materialismo y la pérdida de la fe.  Y en este viaje por la vida los ideales chocan sobre la roca de la dura realidad. Sólo queda pues el disidente individual y subjetivo, después de todo los grandes sueños pertenecen a la individualidad del sujeto solitario, que toma para sí el más alto y más bello sueño. Ideales de este tipo no pertenecen a este mundo. El grupalismo, los espíritus manada y el igualitarismo no puede servir como realidad para la Ley Universal.
          La fórmula estoica de disciplinar la mente aprendiendo a aceptar con ecuanimidad los dolores e injusticias del mundo, y no caer en las quejas y la letanía de los lamentos para mí era un bálsamo y soporte hasta no hace mucho; casi todo era soportable con el estoicismo y las enseñanzas de Boecio y su Consolación de la filosofía.

                                                                       


Pero hoy en día se hace cada vez mas difícil. ¿cómo se combate la vulgaridad igualitaria, grotesca, violenta y criminal de estos espíritus grupales?.
Ya no existen zonas francas donde puedas protegerte aunque sea  temporalmente; estamos siendo difuminados y absorbidos por la edad oscura, y la única disidencia que nos queda es el fortalecimiento de nuestra voluntad e individualidad y la búsqueda de la libertad en nuestro interior.

lunes, 11 de abril de 2016

El imprudente Nikíforov y el ingenuo Gorki.

No fue por casualidad que Gorki fuese nombrado presidente de la Unión de Escritores de la URSS, también es cierto que en tiempos de Lenin se alzó contra la persecución de intelectuales por parte de la Cheka, decidiendo exiliarse voluntariamente, a su regreso en 1933  fue absorbido por el sistema desempeñando un papel fundamental en la instauración del realismo socialista, Stalin le nombró presidente de la Unión de Escritores.y a partir de ese momento se dedicó a glorificar la construcción del socialismo pero con mejor estilo y elegancia que muchos de los esbirros del sistema, como pudieron ser Alberti o Pablo Neruda, con esas voces y gorgogeos absurdos que empleaban para glorificar al "carnicero rojo". Tambiés es verdad que ninguno de estos dos (que yo sepa) glorificó la educación mediante el trabajo, repugnante eufemismo para encubrir unas de las mayores masacres cometidas por el ser humano para con sus semejantes (el Gulag)
                                                                               

Este es el campo de "reeducación por el trabajo" de Solovski que los del OGPU invitaron a Gorki en 1929 y que felicito a los chequistas por el "trabajo" que estaban realizando. Por este "campo de trabajo" pasaría uno de los genios más grandes del siglo XX, el padre Pável Florenski pasó muchos años en el gulag hasta que fue fusilado en 1933, sacerdote, escritor y sabio, llegó incluso a participar en la creación de la industria militar soviética, su filosofía, su fe y sus teoremas relacionados con  Los números imaginarios  le harían sospechoso a los ojos de los bolcheviques.  

                                                                               

                                                                           Pável Florenski en el gulag
                                     
                                                                               
Crítica de la editorial de la obra de Pável Florenski -La columna y el fundamento de la verdad.
La obra del científico, filósofo y teólogo Pável Florenski (1882-1937) emerge progresivamente del olvido como uno de los pilares de la cultura rusa del siglo XX y una de las grandes figuras del pensamiento humano universal. Ingeniero de reconocido prestigio, trabajó durante el régimen soviético en la electrificación del país . Sin embargo, sus ideas le condujeron a un campo de reeducación en las islas Solovki, donde tras cinco años de duro cautiverio fue fusilado y sepultado en una fosa común en los alrededores de Leningrado, Su obra mayor, La columna y el fundamento de la Verdad, comparable en cierto sentido a los Stromata de Clemente de Alejandría, abre el camino a un nuevo pensamiento que se funda en una original teodicea. El autor, fiel representante de la tradición espiritual de la tierra rusa, se marca como tarea acompañar a los intelectuales de su nación a tender un puente entre la razón y la fe, la ciencia y la liturgia, Atenas y Jerusalén. Su intento de volver a llenar los dogmas de la fe con la savia de la experiencia espiritual viviente no es ingenuo, sino que va acompañado de un impresionante caudal de conocimientos -desde la matemática a la historia del arte, desde la filosofía antigua y moderna, la lingüística, la literatura y la iconografía a la historia del dogma, la patrística y el folklore- que le han valido el título de «Leonardo da Vinci ruso»                                                                          
                                                                 

Anécdota sacada de la obra de Vitali Chentalinski; de los archivos literarios del KGB, pág. 447. Un abrazo asfixiante.

Casa museo de Gorki, otoño del año 1932.
En el comedor de la casa hay mesas con blancos manteles. En torno a la mesa hay un montón de gente. Los jefes del Kremlin - Stalin, Mólotov, Voroshílov, Kaganóvich - ocupan los puestos de honor. Sin embargo, no tienen aire de jefes: parecen sencillos, accesibles, bromean, comen y beben placenteramente (cuando estás en esa situación te sientes inmortal). Están rodeado de una cincuentena de escritores, entre los que no se encuentran Ajmátova, Mandelstam, Pasternak, Platónov, Andréi Bieli, Nikolái Kliúniev ni Borís Piniak. No estaban allí ninguno de los que hoy consideramos orgullo y gloria de nuestra literatura. Todos los escritores invitados a ese banquete, de talento o mediocres, tienen un punto en común: son todos de los "nuestros". Y hay, además, otros funcionarios de la literatura.
        Es bastante dudoso que alguien haya comprendido alguna vez lo que era el realismo socialista. En todo caso, los historiadores de la literatura soviética, uno de los que participaron en el encuentro, propuso a Stalin que el  nuevo método literario se llamase "realismo proletario socialista", o mejor aún comunista, pero el jefe supremo eligió "realismo socialista". En una reunión de pintores realizada por aquella misma época se acribilló a preguntas a Gronski: dígamos algo del realismo socialista... Y Gronski respondió lapidariamente. -            El realismo socialista es Rembrandt, Rubens y Repin, pero al servicio de la clase obrera.
           Se cuenta que, bajo el mandato de Jruschov., Mijael Shólojov visito Hungría, en donde le preguntaron por ese realismo socialista del que él era un clásico. Shólojov, un poco ebrio, respondió de la siguiente manera. - Yo tenía un amigo, Sasha Fedéiev, a quien le preguntaba a menudo :"Oye, Sasha, ¿Qué es el realismo socialista?". ¿Y saben lo que me respondía? "¡Ni el diablo lo sabe, Misha!"
           Hasta hoy nadie sabe todavía que es esa legumbre ni como se come.
           Pero volvamos a casa de Gorki. La fiesta está en pleno apogeo. El vodka  corre a raudales, brotan las risas y, poco a poco, los escritores se enardecen, bromean, se agitan, se mezclan con los jefes. Fadéiev convence a Sholojov de que cante. Malihskin quiere brindar con el camarada Stalin-
          -¡Bebamos a la salud del camarada Stalin!- brama el poeta Vladimir Lugovski.
             Pero de pronto se produce un acontecimiento terrible. El narrador Nikíforov, a quien Stalin ha servido abundante vodka, se levanta y, armándose de valor, grita.
          -¡Ya está bien! ¡Hemos brindado a la salud del camarada Stalin un millón ciento cuarenta y siete mil veces!- Él mismo debe de estar ya harto...
            El silencio cae sobre la sala. Todos contienen la respiración. Stalin se levanta, tiende la mano a Nikíforov, que está frente a él, y le aprieta la punta de los dedos.
           -Gracias, Nikíforov, es justo. Estamos hartos-.
             La sala comienza a zumbar igual que una colmena
             Y lo que aquella noche conquisto definitivamente a los escritores  fue que Stalin las llamara "ingenieros de almas humanas", añadiendo que fabricar almas era más importante que fabricar tanques. Klim Voroshilov, Comisario del Pueblo para Defensa, intentó objetar algo, pero se le colocó en su sitio. ¡sí, más importante que los tanques!. Los escritores volvieron a sus casas animados, orgullosos de su importancia.
             La literatura se vio de esa manera encerrada en un caparazón ideológico rígido, y para muchos años. Durante el primer Congreso de escritores no se hizo sino informar al país de algo que ya estaba decidido desde hacía tiempo en el depacho de Stalin y el comedor de Gorki, presentándolo como aspiración voluntaria de los "ingenieros de almas".
             Pasaron algunos años, y la cuarta parte de los que participaron en la memorable reunión de la casa de Gorki se vieron en prisión. Muchos fueron fusilados, y entre ellos, naturalmente, el ingenuo e imprudente NIkíforov.
       

martes, 5 de abril de 2016

Feminismo y racismo antiblanco.

   

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Las feministas racistas antiblancas han sido un arma  fundamental para inocular el pervertido y antinatural odio a su propia raza.

Cuando la actual invasión de Europa empieza a tomar un cariz oscuro y peligroso para la supervivencia de los propios europeos, algunas feministas desde la crítica privada, se cuestionan la eterna pregunta que siempre se han hecho ¿el feminismo y el racismo son incompatibles? desde que este movimiento fue absorbido por el marxismo cultural y la Escuela de Franckfur, esta pregunta ni se cuestionaba. Todas clamaban en una idea común universal que convergía en que no oponerse al racismo es, para nosotras, algo impensable. Además este compromiso en teoría, necesita de las conexiones entre las mujeres rompiendo las barreras interraciales y culturales que las dividen. ¿Quién no está empachado de los constantes eslogan que afirman la clásica retahíla marxista de que el racismo es una forma de sometimiento masculino de la dominación del hombre por el hombre, bla bla bla...? y por lo tanto un aspecto de lo que el feminismo está luchando en contra de todo aquello que define a las personas como inferiores debido a su raza o identidad étnica o cultural Bla bla bla...Esto no quiere decir que las feministas no puede ser racista. Así que para el feminismo el hecho de una mujer feminista puede llegar a ser racista o sencillamente racialista está anidando dentro de su naturaleza una contradicción muy grave para sus propias convicciones, sobre todo si no llega a ser consciente de que las feministas, no pueden ser racista por su propia naturaleza y mucho menos saber que esta discriminación deriva de su feminismo, es infinitamente reiterado en los escritos feministas que conocemos durante tantos años puestos en la práctica por imposición que el feminismo y el racismo eran por lógica moral y políticamente incompatible.
 
                                                                               

-Bárbara Spectre, supremacista y sionista judía dice. Los judíos vamos a ser  el centro para hacer  una enorme transformación  en Europa-  Esta mujer racista antiblanca de enorme influencia entre las feministas mundiales es un peón fundamental en la articulación puesta en marcha por el Plan Kalergi.

                                                                           
                                                               Suecas convertidas al Islam

Barbara Spectre, no quiere hacer proselitismo para que los blancos se conviertan a la religión judía, pues esta religión no contempla la conversión de los gentiles ni que los judíos se mezclen con nadie; eso sí, difunden la conversión y mezcla de los europeos blancos con otras razas y religiones.

Pero una cosa es la teoría y otra la práctica: cuando hablas con una feminista medianamente inteligente, y contempla su visión actual del mundo globalizado, comprueba que nada está saliendo como ella esperaba, sus convicciones igualitarias marxistas nos han llevado ante un revoltijo multicultural y que el mundo civilizado se está convirtiendo en un extenso estercolero que puede llegar a poner en juego nada menos que su propia supervivencia. El feminismo es la lucha por un ser humano igualitario y el hecho de ser racista y desechar el multiculturalismo significaría la desaparición del feminismo y destruirse a sí mismo. Ante esta opción, feminismo y racismo ¿Qué está en juego? Bueno, el hecho de exponer libremente y en voz alta esta preocupación en el mundo feminista terriblemente dogmatizado puede ser un paso para su total desaparición. Si alguna feminista cuestiona el multiculturalismo, rápidamente se la silencia y se le aplica el chantaje emocional y económico aunque sea en voz baja. Ahora bien, si el feminismo es un movimiento nacido en el seno de las clases medias blancas,y financiado por oscuros intereses, y que hasta ahora el juego consistía en la descomposición subversiva del orden establecido en las sociedades occidentales empezando por la familia, las escuelas y las relaciones entre los sexos, mientras que las relaciones con las mujeres del tercer mundo se limitaban a las periódicas incursiones anuales a los diferentes países del tercer mundo y la financiación y sostenimiento de los grupos y movimientos; con la globalización el problema es diferente, ya no tienes que viajar a África o a cualquier otro continente para colonizar ideológicamente las mentes de las mujeres del tercer mundo. Los europeos el problema lo tenemos ahora en nuestra propia casa, millones de musulmanes viven en ghetos en las principales ciudades europeas, imponiendo en muchas de ellas las leyes islámicas. En Inglaterra ya son miles las mujeres que se han convertido al Islam y gustosamente se ponen el velo ¿cuantas de estas mujeres serán feministas? ellas se lo han puesto con gusto, pero al paso que vamos será una imposición para todas las mujeres europeas incluidas las feministas. ¿Pensáis que estoy exagerando? no creáis. En estos momentos en Londres la población autóctona blanca ya son minoría, las leyes islámicas se aplican con rigor y crueldad en muchos barrios en dónde la policía ni se le ocurre entrar. Cuando una civilización está viva y  resuelta, y sabe perfectamente lo que quiere, y lo que desea es, someter a otra que está enferma y moribunda, y acepta con gusto su propia desaparición, el éxito está garantizado para la civilización que está viva y sabe lo que quiere. En Cataluña viven cerca de medio millón de musulmanes aplicando en los barrios y hogares las leyes islámicas. La mayoría de las feministas callan y aparentemente acatan esta usurpación y rapto de la civilización europea, unos con la falsa esperanza del ecumenismo y el entendimiento, otros con la falsa utopía de la tolerancia entre culturas y otros porque están encantados con este revoltijo en el que se encuentran como pez en el agua, muchos también por odio a su propia cultura e identidad. Lo coherente sería por el compromiso que significa la lucha feminista por la homogeneidad y similitud de todas las mujeres y la disolucción de lo que ellas llaman el marco patriarcal, que las  más combativas se introduzcan en los barrios y culturas extranjeras a tratar de explicar por medio del diálogo y la disuasión a los imanes y chamanes de otras culturas de que las leyes islámicas y los comportamientos extremos de estas leyes son absolutamente perjudiciales para las mujeres. Éso, o que definitivamente desaparezcan.